martes, 21 de octubre de 2008

VACACIÓN 2


Esto le va a hacer daño. Sepárese con lentitud, desdoblando los segundos, contagiando, con la paciencia del hongo. Cuente cómo se abre el filete, dejando paso a las esporas, al tiempo, a la Catedral de Mallorca, a los misterios del gótico. No es que duela, es que una parte se queda en la camisa, la harina de la herida blanca, descúbrese en su piel que ya no luce nada de lo que le dejaron: una sonrisa, un quemazo, los esplendores, el autobús llegando a Amiens, todas las estelas turísticas. No va a quejarse como si se rompiera un brazo, ni como si cayera del tercer piso del sueño y volviera a encontrarse enfermo al despertar: no tome esas pastillas del demonio. No hay duda, podríamos suprimir circunstancias históricas, el alambrado señuelo de aquello socio-cultural, las justificaciones, las manchas, las recetas, el sistema económico: el mal existe, es la misma manta de carne en su cabeza, es un viejo prejuicio teológico, una raíz que suspira húmedamente. Todo lo demás lo perdonamos. El bocadillo mustio del primero de agosto. Sus sobrinos. Ese silencio generoso de cuando se deja caer la mano por primera vez.
 
texto: salvador salgueiro
collage: po poy

3 comentarios:

Magnus Valor dijo...

Creo que uno le dice al otro:

-Yol toc, la villalgot.

Y el otro responde:

-Nic villalgot... yol toc.

Así que no les queda más remedio que quedarse donde estaban.

pinitos dijo...

¿vendrá usted de vacaciones a comerse unos sandwiches?

Magnus Valor dijo...

Sus dientes estuvieron encantados, ahí, bajo la sombrilla.